El ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, habló ante un auditorio colmado de empresarios e inversores para dar explicaciones sobre el rumbo de la gestión libertaria. Acostumbrado a cargar las tintas contra el kirchnerismo, esta vez el funcionario sorprendió al apuntar directamente contra el arco conservador por el historial de colapsos en la Argentina.
«La derecha fue la que más daño hizo porque nadie esperaba que hicieran eso», disparó el jefe del Palacio de Hacienda al repasar los vaivenes macroeconómicos del país. Acto seguido, ventiló los entretelones del armado económico previo a su desembarco en la gestión de Javier Milei. Según su propio relato, apenas le ofrecieron el sillón ministerial, fueron los propios referentes teóricos de la derecha los que le aconsejaron cruzarse de brazos frente al abismo.
El ministro enfrenta fuertes cuestionamientos por parte de economistas liberales y ortodoxos que le critican la sustentabilidad del esquema actual, el atraso cambiario y la falta de dólares. Para capear el temporal ante el establishment, el funcionario aseguró que el Gobierno libertario tuvo que administrar «la peor situación de la historia de la Argentina».
En ese sentido, Caputo intentó diferenciar el modelo actual de las salidas traumáticas del pasado. Afirmó que, en cada situación de estrés financiero vivida en las últimas décadas, «las respuestas de política siempre atacaron la propiedad privada», marcando que esa sería la frontera infranqueable de la administración actual, aunque el costo recaiga de lleno sobre los ingresos de la gente.
Con vistas a las elecciones presidenciales del 2027, el titular de la cartera económica se mostró optimista y dio por sentada la reelección de Javier Milei, pidiéndole a los analistas que «no subestimen al pueblo argentino». «Hemos estado en el infierno y, créanme, la mayoría de la gente nunca votará para volver al infierno», remató.




