El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a poner el foco sobre la disputa entre Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas y advirtió que un eventual conflicto militar entre ambos países sería un “desastre potencial”.
Trump realizó las declaraciones este sábado durante su visita a Dublín, donde se reunió con el primer ministro irlandés, Micheál Martin. Ante los periodistas, el mandatario estadounidense aseguró que, si se produjera una escalada y ambos países recurrieran a Washington, estaría dispuesto a intervenir. “Estoy seguro de que me llamarán por ese potencial desastre, pero si lo hacen, probablemente podré resolverlo”, afirmó Trump.
Sin embargo, el presidente estadounidense también puso en duda que el Reino Unido estuviera dispuesto a afrontar una eventual operación militar. “No sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos. Está muy lejos. Estamos hablando de semanas en barco”, sostuvo.
Trump también cuestionó la situación interna del Reino Unido y planteo sus dudas sobre una eventual disposición de Londres a involucrarse nuevamente en un conflicto por las islas. “Tienen un pequeño problema con la inmigración, con la energía y otros problemas que resolver, así que no sé si van a estar dispuestos a viajar tan lejos”, señaló.
Durante sus declaraciones, Trump también hizo referencia a la historia del conflicto y recordó que, cuando era niño, escuchaba que los británicos habían “entrado y se apoderaron” de las islas.
La disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido se remonta al siglo XIX y tuvo su punto de mayor tensión con la Guerra de Malvinas de 1982, que enfrentó militarmente a ambos países durante 74 días. Más de cuatro décadas después de aquel conflicto, Argentina mantiene su reclamo de soberanía sobre el archipiélago, mientras el Reino Unido sostiene su control sobre las islas.
En ese marco, Trump afirmó que actualmente existen dos países que no están conformes con la situación. “Ahora mismo, hay dos países que no están contentos con la situación en las Falklands”, expresó.
Las nuevas declaraciones de Trump se producen pocos días después de que el mandatario estadounidense volviera a generar incertidumbre sobre la posición histórica de Washington respecto de Malvinas.
A fines de agosto, Trump había dicho que estaba revisando la posición de Estados Unidos sobre la cuestión de las islas. La declaración fue interpretada como una posible modificación de la tradicional postura estadounidense frente a la disputa.
Estados Unidos históricamente mantuvo una posición de neutralidad respecto de la soberanía, aunque reconoce de hecho la administración británica del archipiélago. Las recientes declaraciones de Trump abrieron interrogantes sobre si Washington podría modificar ese enfoque.
El presidente Javier Milei aprovechó previamente las señales de Trump para volver a poner el reclamo argentino por Malvinas en el centro de su política exterior. En un discurso reciente, el mandatario argentino sostuvo que existen “vientos de cambio” favorables a la posición argentina.
La relación entre Washington y Londres también atraviesa tensiones vinculadas con otros conflictos internacionales. En declaraciones recientes, Trump cuestionó al Reino Unido por no haber apoyado a Estados Unidos durante la guerra con Irán y sugirió que esa situación podía influir en su posición respecto de las Malvinas.




