EE.UU. amenaza con revisar su respaldo al Reino Unido por Malvinas si Londres no aumenta el gasto militar

Según una publicación de The Telegraph, funcionarios del Pentágono advirtieron a Londres que podría perder el respaldo de Washington a su posición sobre las islas si no incrementa el gasto en defensa. La presión se da en el marco del reclamo de Donald Trump a los aliados de la OTAN para que asuman una mayor carga militar.

Estados Unidos volvió a poner a las Islas Malvinas en el medio y tensiona con el Reino Unido. Según informó este viernes el diario británico The Telegraph, funcionarios del Pentágono advirtieron a Londres que podría perder el respaldo de Washington a su posición sobre la soberanía de las islas si no aumenta su gasto en defensa.

El planteo se produjo en medio de la presión de Donald Trump para que los países aliados de la OTAN incrementen sus presupuestos militares y asuman una mayor responsabilidad en materia de defensa.

La advertencia abre un escenario de particular interés para la Argentina: la posición estadounidense sobre Malvinas aparece vinculada, al menos en esta advertencia, a una exigencia concreta sobre la política de defensa británica.

De todos modos, el dato debe ser leído con cautela. No implica que Estados Unidos haya reconocido la soberanía argentina sobre las islas ni que Washington haya decidido formalmente retirar su respaldo al Reino Unido. Se trata de una advertencia por la caída del gasto militar de los aliados.

La administración trumpista viene reclamando a los integrantes de la OTAN que aumenten su inversión en defensa y reduzcan su dependencia militar de Estados Unidos.

El Reino Unido quedó particularmente expuesto a esa presión. Londres anunció un incremento progresivo de su gasto militar: el plan presentado en junio contempla elevar el gasto en defensa hasta el 2,7% del PBI para 2029 y establece una trayectoria hacia el 3% en el próximo Parlamento.

Sin embargo, Washington considera que los compromisos británicos todavía no alcanzan el nivel esperado. Según The Telegraph, funcionarios estadounidenses advirtieron que el Reino Unido podría recibir una “atención especial” dentro de la revisión que realiza el Pentágono sobre el compromiso de los aliados con la OTAN.

La discusión no es menor. Estados Unidos está revisando su presencia militar en Europa y analiza cuánto respaldo y recursos continuará destinando al continente, mientras exige que los aliados europeos asuman un papel mayor en su propia defensa.

En ese contexto, la cuestión de las Malvinas aparece como una herramienta adicional de presión sobre Londres. Para la Argentina, cualquier señal de modificación en la postura estadounidense sobre Malvinas tiene una importancia diplomática evidente.

El gobierno argentino sostiene desde hace décadas que la disputa de soberanía debe resolverse mediante negociaciones con el Reino Unido. Londres, por su parte, mantiene su rechazo a esa posibilidad y sostiene su soberanía sobre las islas.

El vínculo entre Estados Unidos y el Reino Unido es, además, especialmente estrecho en materia militar, de inteligencia y seguridad. Esa alianza tuvo un papel central durante la Guerra de Malvinas de 1982, cuando Washington terminó respaldando al Reino Unido durante el conflicto, después de intentar inicialmente una salida negociada.

Más de cuatro décadas después, Malvinas vuelve a aparecer vinculada a la relación estratégica entre Washington y Londres. Esta vez, el motivo inmediato no es el conflicto de soberanía en sí mismo, sino la presión de Trump para que el Reino Unido aumente su gasto militar.

La situación deja al Gobierno británico frente a una presión doble: cumplir con las exigencias de Washington y de la OTAN en materia de defensa mientras sostiene una posición estratégica sobre Malvinas.