Milei atacó a la prensa frente a alumnos de colegio secundario y los alentó a abuchear a periodistas

El Presidente visitó la ORT en medio de protestas y rechazo dentro de la comunidad educativa. Durante una charla ante alumnos de cuarto y quinto año volvió a atacar al periodismo y los alentó a abuchear más fuerte: “Si quieren, se los voy a festejar”.

A pesar de haber denunciado en numerosas oportunidades “adoctrinamiento” en las universidades públicas, Javier Milei eligió un auditorio conformado por alumnos de cuarto y quinto año del secundario para presentar el epílogo de su libro Ética como política de Estado.

La visita del mandatario a la ORT, una de las instituciones educativas más importantes de la comunidad judía argentina, funcionó como algo más que una simple charla académica: Milei utilizó el espacio para desplegar su mirada política, ideológica y religiosa, apuntó contra opositores y realizó su deporte favorito: insultar periodistas, con el agravante de lo que realizó frente a adolescentes.

La presencia del mandatario generó una fuerte grieta dentro de la institución. Exalumnos, profesores, trabajadores y familias cuestionaron su visita y difundieron una carta de rechazo en la que advirtieron sobre la utilización de un espacio educativo para promover discursos de odio.

Pese a las críticas, Milei llegó a la escuela escoltado por un importante operativo de seguridad y en medio de protestas e insultos.

Lo que inicialmente iba a ser una charla sobre Inteligencia Artificial para alumnos del secundario mutó rápidamente en un acto político. El Presidente habló de la economía -la que a él le gusta-, atacó a sus adversarios, a los medios y a la prensa, algo que en otro contexto probablemente habría sido denunciado como “adoctrinamiento” por muchos de los mismos sectores que ahora guardaron silencio.

“Recientemente se filtró una frase mía que dice que ‘al populismo no se le gana con más populismo, al populismo se le gana haciendo las cosas bien’. En los últimos días hemos tenido cierta presión para modificar el rumbo y ser más laxos. Eso terminaría mal”, comenzó su alocución frente a los adolescentes.

Durante la charla, Milei no modificó su tono habitual y agresivo, ni tampoco pareció considerar que tenía frente a él a estudiantes secundarios. En ese contexto, avanzó con una definición sobre Karl Marx a quien calificó como un “satanista” y acusó de promover el exterminio.

“El marxismo engendra un conjunto de valores morales que son exactamente opuestos a los valores judeocristianos, que son la envidia, el odio, el resentimiento y el trato desigual ante la ley (…) Ese sistema implica el exterminio físico de individuos”, afirmó.

Milei también volvió a desarrollar su teoría sobre el capitalismo, al que presentó como parte de un orden establecido por Dios. El Presidente definió al sistema capitalista como una “obra divina del creador” y sostuvo que sus principios se encuentran vinculados con los valores judeocristianos.

Mientras planteaba su cosmovisión, encontró espacio para apuntar contra su enemigo predilecto que ya no es el 95%, sino que ahora es el 96,7%: los periodistas. Recordemos que, solo este último martes, Milei había dedicado más de ocho horas de su actividad en redes sociales para atacar «a los mentirosos seriales con micrófonos», utilizando expresiones como “mierdas humanas” y republicando más de 200 mensajes de militantes que celebraban sus insultos.

La obsesión presidencial con la prensa no quedó limitada a las redes sociales. En la ORT, frente a alumnos de un colegio secundario, Milei volvió a disparar contra los periodistas. “Esto le vendría bien a los periodistas”, señaló.

La reacción de algunos estudiantes fue un tímido abucheo. Lejos de evitar que la situación escalara, el propio Presidente los alentó. “Si quieren abuchear más fuerte a los periodistas, se los voy a festejar”.

La visita no cayó bien en parte de la comunidad educativa de la ORT. El rechazo no provino únicamente de exalumnos, profesores y familias, también hubo estudiantes que expresaron su posición: algunos llevaron pañuelos verdes, otros exhibieron consignas como “Las Malvinas son argentinas”, en clara referencia a la reivindicación que realizan frente a la admiración expresada por Milei hacia la ex primera ministra británica y criminal de guerra Margaret Thatcher.

Mientras tanto, otros alumnos aprovecharon la presencia del mandatario para sacarse fotos y manifestarle su apoyo.

El comunicado impulsado por padres, docentes y otros integrantes de la comunidad educativa cuestionaba precisamente la posibilidad de que Milei utilizara un espacio escolar para reproducir «discursos de odio». Según los firmantes, la presencia del Presidente representó “una mancha imborrable en la historia de la institución”.