Rodrigo Paz admitió que Cerimedo fue su estratega digital, pero buscó despegarlo de su gobierno

El presidente boliviano admitió que el exasesor de Javier Milei participó de su campaña electoral y estuvo durante los primeros meses de su gestión como “estratega de orden internacional”. Sin embargo, negó que haya tenido un contrato o autorización para representar al Gobierno, a la Presidencia o a su familia.

El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, reconoció que Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei y actualmente detenido en Santa Cruz, trabajó durante su campaña electoral y estuvo vinculado al comienzo de su gestión. Sin embargo, negó que el argentino haya mantenido una relación laboral formal con su Gobierno.

La explicación fue difundida por Paz a través de un video publicado en sus redes sociales, luego de los cuestionamientos surgidos en los últimos días por la presencia de Cerimedo en Bolivia y su vínculo con el mandatario.

La aclaración buscó despejar dudas sobre el papel que tuvo el estratega argentino, ya que participó de la campaña que llevó al actual presidente boliviano a ganar el balotaje y continuó vinculado durante los primeros meses de la gestión.

Paz lo definió como un “estratega de orden internacional”. Sin embargo, sostuvo que su permanencia en Bolivia no alcanzaba para establecer una relación laboral estable. “Por eso nunca hubo un contrato o relación directa”, aseguró el mandatario.

El reconocimiento de Paz contradice cualquier intento de presentar la presencia de Cerimedo en Bolivia como un vínculo «circunstancial».

Según la explicación del Presidente, Cerimedo no tuvo un contrato con la administración boliviana ni una relación laboral directa con el Gobierno.

Paz también buscó despejar cualquier posibilidad de que Cerimedo haya actuado como representante oficial de su administración. “Jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al gobierno o a mi familia”, afirmó.

La aclaración llegó después de que comenzaran a surgir cuestionamientos sobre el nivel de influencia que pudo haber tenido el argentino dentro del entorno presidencial boliviano.

El mandatario aseguró que su Gobierno pretende transparentar la situación y rechazó que el caso sea utilizado para generar un daño político a su administración. “No puede ser que generando escándalos quieran dañar nuestra forma de convivencia y de comportamiento; por eso soy el primero en defender en nuestra democracia la transparencia de los procesos de investigación no sobre escándalos sino sobre pruebas”, sostuvo.

El vicepresidente, Edman Lara había definido el vínculo entre el mandatario y Cerimedo como una “relación personal”.

Mientras tanto, Cerimedo permanece detenido en Bolivia y quedó bajo prisión preventiva por 180 días en Santa Cruz. El argentino está acusado en una causa que investiga un presunto feminicidio en grado de tentativa contra su expareja, Nadia Beller.

La situación judicial de Cerimedo volvió a poner bajo la lupa sus vínculos políticos y profesionales en la región, especialmente su relación con sectores de la derecha latinoamericana.

Cerimedo fue uno de los estrategas digitales vinculados al espacio político de Javier Milei y tuvo un papel relevante en la construcción de su aparato de comunicación y redes sociales.