El Gobierno de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur expresó su repudio por la presencia del buque petrolero VS Promise, de bandera británica, en el Puerto de Ushuaia, y reclamó al Gobierno nacional que explique bajo qué criterios autorizó su operación.
La administración encabezada por Gustavo Melella puso el foco en la contradicción del Gobierno nacional, quién intervino el puerto fueguino bajo el argumento de que se trataba de un activo estratégico y que era necesario “resguardar la soberanía y los intereses nacionales en el Atlántico Sur”. Sin embargo, una vez desplazada la administración provincial, autorizó la operación de un buque de bandera británica.
Para las autoridades fueguinas, se trata de una decisión “inadmisible”, teniendo en cuenta que el Reino Unido mantiene, según la posición argentina, la ocupación ilegítima de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
El secretario de Malvinas, Antártida, Islas del Atlántico Sur y Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, Andrés Dachary, calificó la situación como “un hecho inédito”. El funcionario informó que el VS Promise ya partió del Puerto de Ushuaia y que, aparentemente, su destino final es Estados Unidos.
Dachary contextualizó la llegada del buque británico en un escenario más amplio y advirtió que el hecho ocurre “en un momento en el que se están rematando 38 hectáreas de la Armada”. Para el Gobierno fueguino, la presencia de la embarcación no puede analizarse como un hecho aislado. La discusión se da en una provincia que tiene incorporada institucionalmente la cuestión Malvinas y en un puerto ubicado en un punto estratégico para la proyección argentina hacia el Atlántico Sur y la Antártida.
Intervinieron el puerto por “soberanía” y ahora autorizan un buque británico
El Ejecutivo provincial también volvió a cuestionar los argumentos utilizados por el Gobierno nacional para disponer la intervención del Puerto de Ushuaia, ejecutada a través de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN).
Tierra del Fuego remarcó que la intervención fue dispuesta el 20 de enero y la Nación justificó la decisión en el carácter “estratégico” de la terminal y en la necesidad de “resguardar la soberanía y los intereses nacionales en el Atlántico Sur”.
El comunicado difundido por la administración fueguina sostuvo que los hechos posteriores exponen una contradicción entre la explicación utilizada para desplazar a las autoridades provinciales y las decisiones adoptadas después de la intervención.
“Hoy, los hechos dejan al descubierto la contradicción entre aquel argumento y la gestión que el Gobierno Nacional lleva adelante una vez desplazadas las autoridades provinciales. Se intervino el puerto invocando razones de soberanía y, una vez intervenido, se adoptan decisiones incompatibles con la sensibilidad soberana que exige nuestro territorio y el puerto de Ushuaia en particular”.
“El puerto es de Tierra del Fuego”
El posteo difundido por el Gobierno provincial incluyó una imagen con una bandera que decía: «El puerto es de Tierra del Fuego». La tipografía utilizada remite a la bandera desplegada por los jugadores de la Selección Argentina tras el partido contra Inglaterra por la semifinal del Mundial, un mensaje que volvió a colocar en el centro de la escena la cuestión de la soberanía sobre las Islas Malvinas.
La decisión de utilizar esa referencia no fue casual. Desde Tierra del Fuego buscan vincular la intervención del puerto con una discusión que consideran directamente relacionada con la defensa de la soberanía sobre el Atlántico Sur.

El antecedente del HMS Medway y otras decisiones cuestionadas
Dachary también recordó el antecedente del buque de guerra británico HMS Medway, que realizó un trayecto hacia Punta Arenas, Chile, atravesando el Mar Argentino.
Según señaló, la Cancillería a cargo de Pablo Quirno presentó una queja recién diez días después del hecho, luego del partido entre Argentina e Inglaterra por las semifinales del Mundial.
El funcionario fueguino también mencionó otros episodios que forman parte de una misma secuencia, entre ellos, la instalación de un radar de capitales británicos en Tierra del Fuego y la visita que Javier Milei realizó a la provincia en 2024 junto a la entonces jefa del Comando Sur de Estados Unidos, Laura Richardson. “Hace dos años el Presidente estuvo acá prometiendo una base junto a los Estados Unidos”, apuntó Dachary.
A eso sumó la inminencia del inicio de tareas de exploración para la explotación de hidrocarburos en las Islas Malvinas. Según señaló, esa actividad estará a cargo de la petrolera israelí Navitas, que anunció la adquisición de un proyecto aledaño al yacimiento Sea Lion.
En ese contexto, Dachary lanzó una fuerte crítica política al Presidente: “Nosotros sabíamos desde un principio que si el país había elegido a un Presidente que su ídola era Margaret Thatcher esto no iba a terminar bien”.
El reclamo de Tierra del Fuego a la Casa Rosada
El Gobierno provincial exigió que la administración nacional informe “de manera inmediata y pública bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó la operación” del VS Promise en el Puerto de Ushuaia.
La disputa por el Puerto de Ushuaia continúa judicializada y espera un pronunciamiento de la Corte Suprema de Justicia. Mientras tanto, el paso del VS Promise por la capital fueguina abrió un nuevo frente político entre la administración de Melella y la Casa Rosada.




