“Un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”: la dura crítica del vice de la UIA a Caputo

El vicepresidente de la UIA cuestionó duramente al Gobierno y aseguró que “no conoce el país” ni tiene una política para la industria. También acusó a Caputo de endeudar a la Argentina mientras aumenta su patrimonio.

El malestar de la industria con el Gobierno de Javier Milei quedó expuesto con crudeza durante el acto de la Unión Industrial Argentina (UIA). Mientras el Presidente decidió no asistir y el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, tampoco participó porque se encuentra en Estados Unidos, el vicepresidente de la entidad fabril, Guillermo Moretti, lanzó durísimas críticas contra la política económica.

La ausencia de Milei y Caputo no pasó inadvertida. El único representante oficial que estuvo presente en el acto fue el secretario de Industria, Pablo Lavigne, un funcionario de tercer orden dentro de la estructura del Gobierno, en una señal que dejó expuesto el escaso interés de la Casa Rosada por el encuentro de los industriales.

En una entrevista con radio El Destape, Moretti apuntó especialmente contra Caputo. “Estamos manejados por un endeudador, un trader que no sabe lo que es un torno”, disparó el vicepresidente de la UIA.

Moretti cuestionó el crecimiento del patrimonio de Caputo y lo contrastó con el aumento del endeudamiento argentino. “Sí sabe mucho de finanzas porque su patrimonio aumentó un 37% en dólares en un año. Y a la Argentina en ese año la endeuda. ¿Por qué no usará lo mismo que usa para él para nuestro país?”, afirmó.

Además, Moretti apuntó contra la orientación general de la gestión de Milei. “No hay una política dedicada a la industria, al contrario. Todo lo que se está haciendo es una política de desindustrialización”, afirmó. También sostuvo que el Gobierno “no conoce el país” y cuestionó que quienes toman las decisiones económicas no tengan una comprensión de la realidad productiva argentina.

Las declaraciones de Moretti funcionaron además como una fuerte señal hacia el interior de la propia UIA y pusieron presión sobre su presidente, Martín Rapallini, quien viene manteniendo una posición más equilibrada con la Casa Rosada y tratando de contener los reclamos de sus pares.

Rapallini brindó un discurso en el que reconoció que “la estabilización es fundamental para la Argentina”, aunque inmediatamente advirtió que la situación económica no puede analizarse únicamente a partir de la inflación. “La economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación. Tenemos que mirar la actividad”, reclamó.

El titular de la UIA planteó además la necesidad de una transición entre el modelo económico actual y el escenario productivo que el sector industrial pretende alcanzar. “El sector industrial, la UIA, pide un puente. Un puente entre la economía que estamos dejando atrás y la economía competitiva que queremos construir”, sostuvo.

El reclamo marca una diferencia cada vez más evidente entre el objetivo del Gobierno de mostrar una economía estabilizada a partir de la baja de la inflación y la preocupación de los industriales por una actividad que, según advierten, todavía no logra recuperarse.

Rapallini aportó además un dato contundente sobre la situación del sector: desde agosto de 2023, la industria argentina perdió 90.000 puestos de trabajo registrados.

Desde la UIA señalaron que una actividad que todavía no consigue recuperarse, sumada a una mayor apertura comercial, está generando una presión especialmente fuerte sobre la economía real y, dentro de ella, sobre los sectores industriales.

El diagnóstico del sector contrasta con el discurso oficial que pone el foco en la estabilización macroeconómica. Para los industriales, la baja de la inflación por sí sola no alcanza si la actividad productiva continúa debilitada y las empresas enfrentan mayores dificultades para sostener el empleo.

En ese contexto, la decisión de Milei de no participar del acto de la UIA adquiere una dimensión política mayor. El Presidente venía manteniendo un discurso particularmente crítico hacia sectores empresarios e industriales, mientras que Caputo también había protagonizado fuertes cruces y cuestionamientos vinculados con la actividad económica.