Mariano Cúneo Libarona salió en defensa de los protagonistas del polémico viaje a Lago Escondido y aseguró que la estadía de jueces, funcionarios y empresarios en la estancia del magnate británico Joe Lewis no constituyó ningún delito.
En declaraciones a El Destape, el exministro de Justicia calificó el episodio como “un viaje de amigos” y rechazó que pudiera considerarse una dádiva. “Lago Escondido no es un delito. Fue un viaje de amigos, que van 3 días a un lugar de esparcimiento, no tienen ninguna causa en trámite ni vinculación jurídica, eso no es dádiva”, afirmó.
Cúneo Libarona sostuvo que el traslado y la estadía de los participantes en el sur argentino no encuadraban en el delito de dádivas porque, para él, no existía una relación jurídica que vinculara a los visitantes con quienes les ofrecieron el viaje.
El episodio ocurrió en octubre de 2022 y quedó en el centro de una fuerte controversia política y judicial. En el vuelo hacia Bariloche viajaron los jueces federales Julián Ercolini, Carlos Mahiques, Pablo Yadarola y Pablo Cayssials, el entonces fiscal general porteño Juan Bautista Mahiques, el exministro de Seguridad de la Ciudad Marcelo D’Alessandro, un exintegrante de inteligencia y empresarios y directivos vinculados al Grupo Clarín, entre otros.
El viaje había sido denunciado para determinar si los magistrados habían recibido beneficios que pudieran configurar el delito de dádivas y si existían posibles incompatibilidades o conflictos derivados de sus relaciones con empresarios y funcionarios.
En diciembre de 2023, el juez federal Sebastián Ramos anuló la causa y sobreseyó a todos los imputados. Entre sus argumentos sostuvo que las evidencias que habían dado origen a la investigación habían sido obtenidas mediante una actividad de seguimiento irregular y que no correspondía utilizarlas para sostener una acusación penal. También consideró que los hechos debían quedar dentro del ámbito de privacidad de los involucrados.
El fiscal de la causa, Ramiro González, no apeló la decisión y el sobreseimiento quedó firme. De esta manera, la investigación por el delito de dádivas quedó definitivamente cerrada. El expediente fue anulado por cuestionamientos sobre la forma en que se habían obtenido las pruebas.
Aunque el expediente penal quedó cerrado, el viaje siguió generando cuestionamientos dentro del propio Poder Judicial. En 2025, la Comisión de Disciplina del Consejo de la Magistratura avanzó con un dictamen para archivar la investigación sobre la conducta de los jueces que participaron del viaje. El argumento de la mayoría fue que ya habían sido sobreseídos en la causa penal. Sin embargo, el entonces consejero Rodolfo Tailhade cuestionó esa postura y sostuvo que el Consejo no debía determinar si los magistrados habían cometido un delito, sino analizar su conducta y eventual responsabilidad disciplinaria.
El caso volvió a cobrar actualidad en 2026 por el ascenso de Pablo Yadarola, uno de los jueces que participó del viaje. Yadarola fue propuesto para integrar la Cámara Federal porteña, un tribunal estratégico que interviene en la revisión de causas de alto impacto que tramitan en Comodoro Py. Su pliego fue aprobado por el Senado con 66 votos a favor, sin votos negativos, y posteriormente su designación fue oficializada por el Gobierno.
Así, uno de los magistrados que quedó involucrado en el escándalo de Lago Escondido terminó dando un salto hacia uno de los tribunales más importantes del país.




