Fernando Cerimedo fue trasladado a una cárcel de máxima seguridad en Bolivia y volvió a atacar a su expareja

El consultor político es el principal acusado en una investigación por intento de asesinato contra su expareja, Nadia Beller. Durante su traslado al penal de Chonchocoro, volvió a cuestionarla y pidió que “se sepa la verdad”.

El exasesor del presidente Javier Milei, Fernando Cerimedo, fue trasladado este martes al Centro Penitenciario San Pedro de Chonchocoro, una cárcel de máxima seguridad ubicada en el municipio de Viacha, en el departamento de La Paz, Bolivia, a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. El gurú de la comunicación libertaria se encuentra imputado como el principal acusado por el intento de asesinato contra su expareja, la abogada Nadia Beller.

Antes del traslado de Cerimedo a Chonchocoro —donde compartirá pabellón con condenados por violaciones y homicidios violentos— habló con la prensa y buscó desacreditar a la víctima. «Que el presidente me perdone por no haberle hecho caso y meterme con esta loca», espetó. La frase, dirigida a Rodrigo Paz Pereira —actual mandatario boliviano para quien el estratega argentino también trabajó en la última campaña electoral de ese país—.

Durante el traslado, que calificó de «injusto», Cerimedo pretendió investir su situación procesal a una conspiración en su contra, atacando directamente a Beller. “Va a tener que explicarle a la justicia las mentiras que está diciendo”, lanzó.

Más tarde, en un breve contacto con el diario boliviano El Deber, el exasesor de la Casa Rosada contó: “Ya se está haciendo lo que se tiene que hacer y se va a saber la verdad”, afirmó. Consultado puntualmente sobre qué mensaje le enviaría al presidente Paz Pereira tras el escándalo internacional que salpica a su administración, el consultor insistió: «Que me perdone por no haberle hecho caso y meterme con esa loca».

Quien fuera uno de los principales arquitectos de la batalla cultural en redes sociales y operador de confianza en el entorno de Milei, enfrenta ahora la justicia penal en una cárcel de máxima seguridad.