Estudiantes secundarios utilizaron IA para simular desnudos de sus compañeras

Las afectadas serían alrededor de 50 alumnas de tercer y cuarto año. Hay una causa penal en la Fiscalía 6 de Menores de Lomas de Zamora y las familias cuestionan la respuesta inicial del establecimiento.

Una protesta de alumnas, alumnos y padres ocurrió en el establecimiento de Lomas de Zamora, luego de que saliera a la luz que un grupo de estudiantes utilizó herramientas de inteligencia artificial para manipular fotos de sus compañeras, simular que estaban desnudas y difundir o comercializar el material en plataformas pornográficas y redes sociales.

Según los primeros testimonios, las damnificadas serían alrededor de 50 adolescentes pertenecientes a tercer y cuarto año de la secundaria. Ante la gravedad de los hechos, ya tomó intervención formal la Fiscalía N° 6 de Menores de Lomas de Zamora, donde tramita una causa penal que busca determinar las responsabilidades de los implicados. Sin embargo, la indignación no solo apunta a los agresores, sino a la cúpula directiva del colegio por su accionar.

La concentración frente a la puerta del establecimiento se mantuvo firme desde primeras horas de la mañana, con las y los estudiantes negándose a ingresar a las aulas hasta no obtener respuestas concretas de los directivos. Lejos de tratarse de un episodio aislado, los testimonios confirman que la circulación de las imágenes se venía produciendo desde hace semanas, pero fue en las últimas horas cuando el material alcanzó un nivel masivo de viralización que hizo explotar la situación.

Los reclamos hacia la institución educativa desnudan una actitud institucional vergonzosa. Según relataron los propios alumnos, las autoridades ya habían sido puestas al tanto de las maniobras de acoso digital con anterioridad. La respuesta de los responsables del colegio fue apelar al silencio, pedirles a las damnificadas «que no hablaran del tema» para evitar el escándalo y, de acuerdo con el testimonio de un padre, instar a algunas alumnas a borrar el material y las evidencias que tenían en sus teléfonos móviles, configurando un claro intento de obstrucción y ocultamiento.

Micaela, madre de una de las alumnas afectadas, expuso con dolor la gravedad del accionar escolar: “Nosotros nos enteramos por los chicos, pero supuestamente el colegio lo sabe desde hace un mes. En vez de llamarnos a los papás, decidió encubrirlos, ocultar esta información, que es gravísimo lo que pasó”, denunció en diálogo con la prensa.

La reconstrucción realizada por las propias familias expone que el material no quedó en un grupo cerrado de chat, sino que trascendió las paredes de la institución. “Lo vendían, lo compartían con otros colegios de la zona y también lo subieron a la web”, explicó Micaela.

El modus operandi consistía en la elaboración de una suerte de «catálogo» en el que figuraba la foto original de la alumna —extraída sin su consentimiento de sus redes sociales personales— junto con la imagen procesada mediante softwares de IA que fraguaban el desnudo con precisión. “Son imágenes tan bien hechas que realmente parecen reales”, alertó la madre.

Ante la presión de la protesta en la vía pública y la investigación judicial, tomó cartas en el asunto la Inspección General de Educación. Mientras la causa avanza en los tribunales bonaerenses con probables consecuencias legales para los agresores, las autoridades educativas evalúan disponer que los alumnos señalados de haber participado en la manipulación y venta del material dejen de concurrir de manera presencial y cursen de manera virtual.