Guillermina Cossio, la velocista santafesina que logró la medalla de plata para el país en el relevo mixto 4×100 metros, expuso las condiciones a las que se enfrenta el atletismo de alto rendimiento: para competir en el máximo nivel internacional, tuvo que llevar la computadora a la concentración para no perder su trabajo.
La atleta, oriunda de la localidad de Murphy, dejó al descubierto la fragilidad del sistema deportivo argentino en plenas competencias internacionales. Al referirse a las condiciones con las que debe entrenarse, Cossio advirtió que existen «poco apoyo, pocas instalaciones» y remarcó que la preparación física debe convivir obligatoriamente con la búsqueda de ingresos económicos para subsistir.
Mientras preparaba la estrategia y la concentración para correr una de las finales más importantes de su vida, la deportista debió atender las presiones de su empleo formal. «Por ejemplo, ayer mi jefe mandándome cosas del trabajo y yo tenía que estar concentrada en la final de hoy, lo cual me hace perder un poco el foco. Pero bueno, al final es el día a día y lo tenemos que llevar adelante», relató Cossio.
Para no perder el empleo, la atleta debió transformar la Villa Deportiva en una suerte de oficina remota improvisada. «Me traje la compu y por la tarde un poco me pongo. Pero mucho no puedo hacer porque no puedo estar todo el día con la compu», explicó. Cossio mantiene además sus estudios en paralelo.
Pese a la ausencia de infraestructura adecuada y el recorte en los recursos destinados a los atletas, la santafesina logró subir al podio internacional integrando la cuarteta argentina que se alzó con la presea de plata en el relevo mixto 4×100.




