Granja Tres Arroyos ofreció pollos como parte del pago de salarios adeudados

La avícola atraviesa un concurso preventivo y acumula cierres, paralizaciones y despidos. En Pilar, la empresa ofreció entregar pollos como parte del pago de salarios adeudados.

En medio de las audiencias convocadas por la cartera laboral bonaerense para encauzar el conflicto en la principal firma avícola del país, la dirección de Granja Tres Arroyos (GTA) propuso pagar parte de los sueldos de sus operarios con bandejas de pollo.

El insólito intento de volver al pago en especie tiene como escenario inmediato la planta de La Lonja, en el partido de Pilar, donde peligran unos 50 puestos de trabajo. Sin embargo, la maniobra es solo la punta del iceberg de una debacle generalizada que ya golpea a las distintas sedes productivas de la compañía y que escaló en septiembre con el envío masivo de alrededor de 1.200 telegramas de despido repartidos entre las plantas de Capitán Sarmiento (700 desafectaciones), Esteban Echeverría (450) y la mencionada unidad de Pilar.

Por el momento, los despidos masivos quedaron suspendidos tras la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires. La medida cautelar tiene una vigencia inicial de 15 días hábiles —con la posibilidad técnica de prorrogarse por otros cinco— y obliga a la empresa a reincorporar de manera inmediata a la totalidad de los trabajadores echados mientras se desarrollan las negociaciones.

Desde la empresa adujeron un desmoronamiento de las exportaciones, la gripe aviar y una supuesta «sobreoferta de pollo» en un mercado interno donde el consumo popular no para de derrumbarse.

El vaciamiento operativo arrancó a principios de mayo, cuando la firma decidió clausurar por tiempo indeterminado su emblemática planta «La China» en la localidad entrerriana de Concepción del Uruguay. Acto seguido, la parálisis operativa se extendió en cadena hacia los establecimientos de Ezeiza, Esteban Echeverría, Pilar y Río Cuarto, en la provincia de Córdoba.