El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, salió al cruce de la cadena nacional del presidente Javier Milei y denunció que la sobreactuada apelación a la causa Malvinas obedeció a un guion y no a un sentimiento genuino de un mandatario que, hasta ahora, solo ha mostrado veneración por los poderes extranjeros.
A través de una extensa publicación en su cuenta de X titulada «LA PATRIA NO SE VENDE NI SE ACTÚA», el mandatario provincial relató las sensaciones que le dejó el discurso oficial: «Por un momento pensé que era inteligencia artificial», ironizó Kicillof tras escuchar a Milei apelar a la unidad nacional y cerrar con un enfático «Viva la Patria».
«Durante mucho tiempo nos dijeron que Milei era así, que podía gustar o no, pero que por lo menos era auténtico. Pocas veces vi algo tan poco auténtico como el Milei de anoche. Ese patriotismo no le salió del corazón, le salió de un libreto. Ojalá me equivoque», lanzó el gobernador, poniendo la lupa sobre el giro discursivo del libertario.
En su descargo, Kicillof remarcó que «nosotros no vamos a cuestionar a nadie por decir que las Malvinas son argentinas, al contrario», expresando su deseo de que el Ejecutivo «haya comprendido que la Argentina necesita defender su soberanía, sus recursos y sus intereses nacionales». Sin embargo, observó que el libertario prometió aplicar sanciones a las petroleras que «ya tenía a disposición pero nunca aplicó» y que anunció la construcción de una base en Ushuaia que «él mismo paró como toda la obra pública».
Para el Gobernador, el problema de fondo no pasa por «lo que Milei dijo durante quince minutos anoche», sino por «lo que hizo durante tres años», tiempo en el que consolidó una política contraria a la soberanía popular.
«Nunca tuvimos un Presidente tan enemigo de la unidad nacional, tan indiferente a nuestros intereses nacionales y tan dispuesto a subordinar las decisiones argentinas a intereses extranjeros», disparó Kicillof.
Más adelante, añadió: «El mismo Milei que ayer se llenaba la boca hablando de Malvinas es el que expresó públicamente su admiración por Margaret Thatcher. El que habla de soberanía es el que impulsó la extranjerización de nuestras tierras. El que ayer pidió unidad nacional lleva tres años insultando, agrediendo y dividiendo a los argentinos. El que ayer dijo ‘Viva la Patria’ es el mismo que está destruyendo la industria nacional, desfinanciando la ciencia argentina y las universidades, el mismo que abandonó la infraestructura y detuvo la construcción de obra pública».
«La soberanía se defiende todos los días y, hasta acá, los únicos intereses nacionales que defendió este gobierno son los de Estados Unidos. Celebro que Milei ayer haya dicho ‘Viva la Patria’. Pero la patria no necesita un eslogan nuevo, necesita un presidente que la defienda», sentenció.
Para cerrar, Kicillof incluyó una posdata acompañada por una foto de su recorrido por la localidad de Hilario Ascasubi, en el municipio de Villarino, «esa patria que usted no conoce ni recorre», le dijo al Presidente. «Quiso la casualidad que hoy me tocara inaugurar la Escuela N° 323. Un número cargado de significado: 323 fueron los argentinos que murieron en el hundimiento del Crucero General Belgrano, ordenado por su admirada Margaret Thatcher. Y quiso también la casualidad que los chicos eligieran ‘Héroes de Malvinas’ como nombre para su escuela».




