Llegó el «salariazo»: Milei fijó el salario mínimo y lo llevará de $376 mil a $437 mil recién en abril de 2027

El Gobierno fijó por decreto el nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil después de que fracasara el Consejo del Salario. Llegará a $437 mil en ocho cuotas, por debajo de la línea de indigencia y muy lejos de la canasta que determina la pobreza.

El Gobierno de Javier Milei estableció de manera unilateral el nuevo Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM): un trabajador argentino llegará a percibir $437 mil en ocho cuotas, una cifra que se mantiene por debajo de la línea de indigencia y que representa poco más de una cuarta parte de lo que necesita un trabajador para que su familia no sea considerada pobre.

El nuevo monto fue fijado de facto luego de que fracasara la última reunión del Consejo del Salario. Las centrales obreras habían reclamado un piso de $993 mil para diciembre, mientras que las cámaras empresarias alineadas con el mileísmo habían ofrecido $437.707 hasta abril del año próximo.

Ante la falta de acuerdo, el Gobierno terminó fijando el número mediante la Resolución 4/2026, publicada en el Boletín Oficial. El resultado no solo quedó por debajo de lo que habían ofrecido los empresarios, sino que además será aplicado de manera escalonada durante ocho meses, con pequeños incrementos que promedian apenas $7.500 por mes.

El Salario Mínimo Vital y Móvil, que actualmente se encuentra en $376.600, subirá apenas $60.400 en ocho meses, hasta alcanzar los $437 mil. La cifra resulta particularmente baja cuando se la compara con el costo de vida que debe afrontar un trabajador y su familia.

El nuevo salario mínimo queda muy lejos de los $708.016 correspondientes a la línea de indigencia y representa poco más de una cuarta parte de los $1.564.716 necesarios para cubrir la Canasta Básica, utilizada como referencia para determinar la situación de pobreza.

Así, el Gobierno presenta un incremento nominal que, en los hechos, mantiene al salario mínimo por debajo incluso del umbral de indigencia. Mientras la discusión oficial suele concentrarse en la estabilización de las variables macroeconómicas, el piso salarial que fija el propio Estado queda cientos de miles de pesos por debajo de los ingresos necesarios para cubrir las necesidades básicas.

La resolución también estableció modificaciones vinculadas con la prestación por desempleo. La normativa estipuló que la prestación “será equivalente a un 75% del importe neto de la mejor remuneración mensual, normal y habitual del trabajador en los seis meses anteriores al cese del contrato de trabajo que dio lugar a la situación de desempleo”.

Además, determinó que “en ningún caso la prestación mensual podrá ser inferior al 50% del Salario Mínimo Vital y Móvil vigente, ni superior al 100% del SMVM vigente”.

La medida alcanza a todos los trabajadores comprendidos en el Régimen de Contrato de Trabajo, en el Régimen de Trabajo Agrario, de la Administración Pública Nacional y de todas las entidades y organismos del Estado Nacional que actúen como empleadores.

El SMVM funciona así como uno de los principales pisos legales del mercado laboral argentino, aunque el monto establecido por el Gobierno queda muy por debajo de los ingresos que requiere una familia para cubrir sus necesidades básicas.

El nuevo aumento tampoco modifica una tendencia que se viene profundizando durante la gestión de Milei. El salario mínimo viene perdiendo fuertemente contra la inflación. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, el sueldo mínimo real acumuló una caída del 40,5%, según el cálculo del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-CONICET).

Después de una pérdida real de más del 40%, el Gobierno establece ahora una recomposición de apenas $60.400 distribuida durante ocho meses.